Puntos de conversación para líderes en la industria del transporte público

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Consideraciones Generales

  • Como trabajadores del transporte público, tenemos un lugar privilegiado para ayudar a detener la propagación del COVID-19 puesto que estamos en contacto directo con el público todos los días.
  • Todas las personas de 12 años o más pueden vacunarse en los Estados Unidos, por lo que la primera precaución que podemos tomar es vacunarnos. Queremos que nuestros trabajadores del transporte público estén protegidos y las vacunas previenen casi el 100% de las hospitalizaciones y muertes a causa del COVID-19.
  • La vacunación también ofrece muchos otros beneficios. Por ejemplo, si está totalmente vacunado, 2 semanas después de su última dosis, y entra en contacto con alguien que tiene el COVID-19, no tiene que aislarse en cuarentena si no tiene ningún síntoma de la enfermedad. Sin embargo, si tiene síntomas del COVID-19, debe hacerse un examen del COVID-19 y notificar inmediatamente a su empleador si da positivo. Hable con su doctor y siga los pasos recomendados por los CDC para aislarse o buscar asistencia médica. No regrese a su lugar de trabajo hasta que cumpla con los criterios para poder dejar de aislarse en casa.
  • Hay luz al final del túnel. Pero antes de estar del otro lado, todos tenemos que seguir usando mascarillas. Por la seguridad de todos, las leyes federales requieren que todas las personas de 2 años de edad o más usen una mascarilla en medios de transporte público y dentro de estaciones y centros de transporte hasta que el COVID-19 no se considere una emergencia de salud pública. Las personas con discapacidades que les impiden usar mascarillas de forma segura están exentas de este requisito. Esto significa que los trabajadores del transporte público deben continuar usando mascarilla en el trabajo.

Aceptación y confianza en las vacunas

Seguridad

  • Las vacunas contra el COVID-19 han pasado el monitoreo de seguridad más riguroso de la historia de los EE. UU.
  • Los estudios clínicos han demostrado que las vacunas son seguras y efectivas.
  • Fueron autorizadas para uso público después de que miles de voluntarios participaran de forma segura en estudios clínicos. Millones de personas ya se han vacunado.
  • Ninguna de las vacunas contra el COVID-19 disponibles contiene el virus vivo que causa el COVID-19. Esto significa que las vacunas no pueden enfermarlo del COVID-19.
  • Las vacunas siguen un proceso continuo de monitoreo de seguridad y efectividad.

Efectividad

  • Los estudios clínicos demuestran que las vacunas son efectivas al prevenir que se enferme del COVID-19. Esto sucede porque le enseñan a su sistema inmunológico a reconocer y destruir el virus.
  • Aunque ya se haya enfermado del COVID-19, las vacunas son muy efectivas en la prevención de casos de enfermedad grave, hospitalizaciones y muertes por el COVID-19.

Efectos secundarios

  • Algunas personas pueden experimentar efectos secundarios después de vacunarse, pero generalmente son leves y desaparecen en pocos días. Es posible que tenga dolor, enrojecimiento o hinchazón en el brazo donde recibió la inyección y puede experimentar cansancio, dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos, fiebre o náuseas.
  • Consulte con su doctor la posibilidad de tomar medicamentos de venta libre (sin receta médica) como ibuprofeno, acetaminofén o aspirina para cualquier dolor o malestar que pueda tener después de vacunarse. No tome medicamentos de venta libre (sin receta médica) antes de su cita de vacunación para tratar de prevenir el dolor o la incomodidad.

Medidas de seguridad en el lugar de trabajo

  • Por su seguridad, no baje la guardia. Detener una pandemia significa usar todas las herramientas a nuestra disposición. Vacúnese tan pronto como pueda. Una vez que esté totalmente vacunado, 2 semanas después de su última dosis, puede reanudar sus actividades sin usar mascarilla o practicar el distanciamiento social. Esto es posible a excepción de cuando lo exijan las leyes y regulaciones estatales, locales, tribales o territoriales, incluyendo las normativas de empresas y lugares de trabajo. Esto significa que los trabajadores del transporte público deben seguir usando una mascarilla en el trabajo.
  • Si está completamente vacunado, 2 semanas después de su última dosis, y no tiene ningún síntoma de enfermedad, no tiene que aislarse en cuarentena después de estar en contacto con alguien enfermo del COVID-19. Sin embargo, si tiene síntomas del COVID-19, debe hacerse un examen y notificar inmediatamente a su empleador si da positivo. Hable con su doctor y siga los pasos recomendados por los CDC para aislarse o buscar atención médica. No regrese al trabajo hasta que cumpla con los criterios para poder dejar de aislarse en casa.
  • Sabemos que protegerse a sí mismo y a los demás del COVID-19 en el lugar de trabajo puede ser un desafío en los medios de transporte público. Trate de mantener al menos 6 pies (2 metros) de distancia de los usuarios del transporte y compañeros de trabajo siempre que sea posible.
  • Lávese las manos con frecuencia. Si no dispone de agua y jabón, utilice un desinfectante de manos con al menos un 60% de alcohol. Si su lugar de trabajo no le está dando acceso a recursos como agua y jabón o desinfectante para manos, hable con su supervisor para que se los proporcione. Recuerde no tocarse la nariz, la boca, los ojos, la cara o tocar su comida con las manos sin lavarlas antes

LA SEGURIDAD ES NUESTRA PRIORIDAD

Cuando se trata de garantizar la seguridad y efectividad de las vacunas, la FDA y los CDC mantienen los estándares más altos. Su proceso incluye los siguientes procedimientos:

  • En primer lugar, los científicos deben analizar las vacunas de manera extensa en estudios clínicos para asegurarse de que sean seguras y efectivas.
  • Antes de que se autorice una vacuna para uso público, la FDA garantiza su seguridad con realizar los siguientes procedimientos independientemente:
    • revisar datos recolectados en los estudios clínicos y.
    • hacer inspecciones de las instalaciones donde se fabrican.
  • Incluso después de que una vacuna ha sido autorizada, la FDA y los CDC vigilan de cerca la administración de la vacuna para identificar todo efecto secundario o reacción alérgica, incluyendo los más atípicos.
  • La FDA y los CDC revisan de cerca cualquier informe de efectos secundarios o reacción y comparten estos datos con el público.
  • Los casos extremadamente infrecuentes de coágulos de sangre y del síndrome de Guillain-Barré después de la vacuna Janssen de Johnson & Johnson, y los casos de inflamación cardíaca después de la vacuna de Pfizer-BioNTech y Moderna, solo representan un número pequeño de casos entre millones de vacunaciones. Esto demuestra que los sistemas de control de seguridad de las vacunas, realizados por la FDA y los CDC, funcionan y detectan, incluso las reacciones más atípicas.
  • Investigaciones exhaustivas han confirmado que las tres vacunas disponibles son seguras y efectivas. Los expertos médicos enfatizan que los beneficios de recibir cualquiera de las vacunas contra el COVID-19 en uso en los EE. UU. superan cualquier riesgo potencial.
  • Los sistemas de monitoreo aseguran que los médicos sean notificados para reconocer los síntomas a los que hay que prestar atención, sin importar qué tan poco frecuente sean, y que estén preparados para administrar los tratamientos adecuados.